Los residentes de los barrios más pobres de Madrid protestan contra la nueva «segregación» del cierre.

Los residentes de algunos de los barrios más pobres de Madrid salieron a la calle el domingo para quejarse de la falta de disposiciones sanitarias y la discriminación un día antes de que se pusiera en marcha un cierre parcial en un intento de detener una segunda oleada de Covid-19.

Casi un millón de madrileños comenzarán el lunes un cierre parcial mientras las autoridades españolas tratan de frenar el coronavirus.

Las restricciones, que entrarán en vigor el lunes durante dos semanas, afectan a 850.000 personas que viven principalmente en barrios densamente poblados y de bajos ingresos en el sur – o el 13 por ciento de los 6,6 millones de personas que viven en la capital y sus alrededores.

Las medidas de bloqueo se aplican a 37 «zonas básicas de salud» en toda la región de Madrid y se aplican predominantemente a las zonas de menores ingresos y con mayor población inmigrante.

El domingo se celebraron manifestaciones pacíficas en 12 de los 37 distritos afectados para protestar contra las nuevas medidas.

Llevaban pancartas que decían «No a un cierre de clase» o «Están destruyendo nuestro distrito y ahora nos están encerrando».

Cientos de personas se reunieron en los distritos afectados y fuera del parlamento regional para gritar su descontento.

«Los centros de salud han estado trabajando durante años con un mínimo de personal, no tienen suficiente personal o enfermeras… y esta crisis ha empeorado la situación», se lamentó Victoria, una funcionaria de 63 años.

«Da la impresión de que nos toman por tontos. Podremos seguir yendo a trabajar a otras zonas no confinadas con el riesgo de aumentar la transmisión, y también podremos infectarnos dentro de nuestra propia zona», dijo a la AFP Bethania Pérez, una enfermera de 31 años.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, dijo que las medidas no discriminaban a los pobres.

«No hay residentes de primera clase y residentes de segunda clase. Tenemos que estar juntos en este momento», escribió en el Twitter.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ha sido criticada por su gestión de la crisis, se reunirá con Sánchez el lunes.

La reunión es una señal de la preocupación del gobierno central por la crisis de Madrid, ya que la gestión de los asuntos de salud pública es normalmente responsabilidad de las autoridades regionales españolas.

Los funcionarios regionales de salud dicen que el sistema de salud de Madrid está bajo una presión creciente, con una de cada cinco camas de hospital ocupadas por pacientes de Covid.

Por ello, los expertos temen un fuerte aumento de la tasa de mortalidad regional, que actualmente es mucho más baja que en primavera, en las próximas semanas.

España ha registrado hasta ahora más de 30.000 muertes -uno de los peores peores peajes de Europa- y 600.000 casos confirmados, según las cifras oficiales.